El cojín rulo —cilíndrico, alargado— tiene ese carácter decorativo propio que ninguna otra forma puede sustituir. Funciona al final del sofá, en los laterales de la cama, como detalle en una butaca o como complemento mullido para acomodarse en el sillón.
Más allá de la decoración, el rulo tiene usos funcionales: como apoyo lumbar en el sofá, como almohada de apoyo bajo las rodillas para dormir, o como refuerzo lateral en la cama.
Se fabrica a medida indicando el diámetro y la longitud del cilindro, con la funda desenfundable para facilitar el lavado. Funciona tanto en interior como en exterior con los tejidos adecuados.